2. Señale y explique las ideas fundamentales del texto. (Puntuación máxima: 1 punto).
3. Responda a la siguiente cuestión: La pérdida de las últimas colonias españolas en América. (Puntuación máxima: 2.5 puntos).
La primera canción de 2026 en este blog es para recordar a Roberto Iniesta Ojeda, que se fue a finales de 2025.
Y que sirva para dar fuerza a los que dicen adiós a las personas que se van para siempre, porque mientras nosotros estemos vivos y recordemos su historia, ellas también lo estarán.
Los antiguos habitantes de las tierras que hoy llamamos Extremadura dejaban que los buitres devoraran sus cuerpos al morir, para llevarlos a lo más alto del cielo. Que los buitres negros de Monfragüe te despidan y te lleven a lo más alto. Los extremeños no te olvidarán nunca.
Aprovecho que en estas fiestas se conmemora el nacimiento del dios de los cristianos (que son uno de cada tres humanos en el planeta) para pedir a quienes corresponda, algo que los que saben de historia y tienen una mente amplia sobre la humanidad y su futuro, valoran por encima de cualquier cosa: la paz.
Ojalá que este periodo de paz de la historia de España que estamos viviendo dure mucho más tiempo. Si conoces nuestra historia podrás apreciar la suerte que hemos tenido en este tiempo que nos ha tocado vivir.
Por desgracia no podemos decir lo mismo del resto del mundo: Ucrania, Palestina, Yemen, Siria, Afganistán, Corea, Sudán. Haití, México, Colombia, Etiopía, Myanmar, Niger, Congo y casi todos los países de África.
Se calcula que en este año 2025 han muerto más de 250.000 personas en las más de 50 guerras abiertas que hay en la actualidad, sin contar desplazados, refugiados, y el incalculable dolor que arrastran.
También aprovecho para pedir unas fiestas que sean de todos los humanos del planeta, independientemente de la religión que tengan y de cuando celebren el inicio de un nuevo año, pues el deseo de paz es universal y nuestro planeta gira alrededor del sol para todos a la vez.
Deberíamos tener una fiesta por la paz para toda la humanidad y tener un calendario basado en el conocimiento científico humano, para que nos represente a todos.
Por un 2026 de paz. Felices Fiestas.
Durante el XIX España se va alejando de las modas europeas y se va cerrando sobre sí misma, sin acabar de creerse que su poder e influencia mundial había desaparecido.
A nivel musical se desarrolla un género musical propio que es la Zarzuela, pero el país está arruinado por la incapacidad de crear un estado liberal moderno y las guerras civiles provocadas por los nostálgicos del perdido Imperio Español, que desean mantener un país basado en la Monarquía, la religión católica y los fueros de la época feudal.
En esta situación, la presencia del ejército en la política es constante y su influencia en la música y la cultura española es evidente.
Las dos Españas tienen dos himnos musicales que simbolizan sus propuestas.
El himno de los Carlistas es la "Marcha de Oriamendi".
El himno de los liberales es la "Marcha Real", que ya utilizada por Carlos III, se convertirá en oficial del Reino de España con Isabel II.
Proyecto de Constitución de 1873.
TÍTULO I: De la nación española
El turbulento inicio del siglo XIX en España, con la crisis del Antiguo Régimen y la guerra contra Napoleón, tuvo su reflejo en la cultura, el arte y la música.
En la música se parte de la influencia italiana, por los especiales vínculos que unían a España e Italia, pero en el siglo XIX, el aislamiento al que someten a España la fuerzas del Antiguo Régimen (Fernando VII y la Iglesia católica, que imponen una fuerte censura) alejan a los españoles de Italia y del resto de Europa.
La música queda sometida a la influencia religiosa y la exaltación de los valores nacionalistas y patrióticos propios españoles, como el fandango y la zarzuela.
Aunque hay intentos de españoles que buscan romper este aislacionismo cultural e integrar a España en las corrientes modernas europeas a nivel político y cultural. Es el caso de José Melchor Gomis y Colomer, director de la banda de la Milicia Nacional tras el pronunciamiento del General Riego, para el que compuso esta canción. Como tantos otros, tuvo que exiliarse y falleció en París en 1836.
Se pueden matar a las personas, pero no a las ideas, y esta canción se convertirá posteriormente en el himno de que otra España es posible.