Cuando dos partes enfrentadas desean llegar a un acuerdo deben estar dispuestas a transigir incluso en detrimento de sus principios. Romper con una situación política que había durado cuarenta años no era tarea fácil. Bajo mi punto de vista el proceso de reforma se pactó porque se asumió que no cabía otra alternativa. Quizá en un principio la incipiente democracia fue una democracia controlada o incluso una oligarquía como asegura Antonio García-Trevijano pero lo que sí es cierto es que treinta y cinco años después vivimos en un maravilloso estado de derecho con una Constitución que nos garantiza unas libertades impensables en la dictadura franquista. Aunque, por supuesto, todo es mejorable.
Cuando dos partes enfrentadas desean llegar a un acuerdo deben estar dispuestas a transigir incluso en detrimento de sus principios.
ResponderEliminarRomper con una situación política que había durado cuarenta años no era tarea fácil.
Bajo mi punto de vista el proceso de reforma se pactó porque se asumió que no cabía otra alternativa. Quizá en un principio la incipiente democracia fue una democracia controlada o incluso una oligarquía como asegura Antonio García-Trevijano pero lo que sí es cierto es que treinta y cinco años después vivimos en un maravilloso estado de derecho con una Constitución que nos garantiza unas libertades impensables en la dictadura franquista.
Aunque, por supuesto, todo es mejorable.